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04 septiembre, 2012

EL CORAZON EN LLAMAS

Este fin de semana tocaba otra vez pueblo y ya con la familia al completo, nos fuimos todos al Real. En esta ocasión decidimos cambiar el itinerario e irnos por la carretera de los pantanos, el motivo, una carrerita que organizaban en Las Navas del Rey, con motivo de sus fiestas patronales, ocasión para conocer otro pueblo de nuestra comunidad. Nuestras expectativas eran grandes, conociendo otras pruebas que se celebran por la zona, pero cuando llegamos a la mesa de inscripciones, vimos que el ambiente no era el esperado. Muy pocos corredores, alguna cara conocida, Santiago de la Torre, que a la postre seria el ganador y un joven viejo conocido, Quique Benito, con el que hacia tiempo que no coincidimos.
Primero corrieron los peques, que hacen antes la digestión y luego un grupo, donde estaban, cadetes, junior y seniors y que tenían que completar un circuito de 4500 m. a tres vueltas, yo quise unirme a este grupo, pero los veteranos me indicaron que ese no era mi lugar. Jorge acabo la prueba en 20’, en la mitad de la clasificación y 2º en su categoría (no debería decirlo, pero solo eran dos). Se reedito uno de los podium clásicos de los viejos tiempos, solo falto Javi para completarlo.
Luego salían, las señoritas y los carcas, como intuireis, yo soy de los segundos , recorrido: 3000 m. distancia demasiado corta, lo ideal, visto el numero total de participantes (50-60), hubiera sido correr todos juntos, a una distancia única de 4500, pero a la organización le falto un poco de capacidad de improvisación. Mi carrera, agónica como acostumbro últimamente, a pesar de realizar un buen calentamiento, iba sufriendo como un cosaco, para conseguir un ritmo de 4:30, al final quede entre los 15 primeros, suena bien, pero no éramos mas de 25.
Agradecer a Navas del Rey la iniciativa, ya van por su XXII edición e invitarles a que sigan con ella, carrera gratuita, con camiseta y refresco para los participantes. Como sugerencia para el año que viene, que cambien el programa y agrupen a todas las categorías desde Cadetes a Veteranos en una sola carrera, mucho mas vistosa para el publico y mas motivante para los participantes.
Finalizado el evento, cervecita y vuelta a la carretera, llegamos al pueblo con el tiempo justo para ver empezar el partido del Atleti. Espectacular, todavía no me lo creo, acostumbrado a sufrir, me parecío estar viendo a los globetroters.

A la mañana siguiente con la fresca, ruta a pie con la contraria. Cogimos el camino de las cañadillas (la depuradora), justo antes del puente primero, hasta llegar a la Dehesa, con vuelta por el vertedero o el helipuerto, que queda mas fino. Nos salieron poco mas de 7 km. Para lo que hemos “quedao”.

Hidroavión cogiendo agua de Cazalegas, al fondo, malherida, la Sierra de San Vicente


La anécdota triste del fin de semana, ocurrió el sábado al anochecer, estábamos en la terraza de Wimba, tomando unas cervecitas con los colegas, cuando de repente vimos unas nubes sospechosas que salían por el cerro del canto Hituero (Cituero), a la tercera nube, comprendimos que no se estaba nublando y era humo lo que asomaba. La quema parecía que venia de la sierra (Pico San Vicente), Perico, llamó al 112 emergencias, pero ya estaban sobre aviso, a los pocos minutos, comenzaron a desfilar carretera arriba, dotaciones completas de forestales, guardia civil y bomberos. A las 10 de la noche, en plena oscuridad, nos dimos cuenta del alcance del incendio, un resplandor anaranjado recortaba el horizonte por encima de los lomos (canto hituero), el fuego se extendió velozmente en dirección a Hinojosa, arrasando toda la vegetación que encontraba a su paso. El balance final, cuatro localidades afectadas, El Real, Bayuela, San Roman e Hinojosa, esta ultima sobre el papel, la peor parada, se llego a temer por sus casas.
Para situar a los aficionados al atletismo, la zona afectada, es justo por el paraje donde transcurre la subida al Pielago y que organizan orgullosos nuestros vecinos de Hinojosa. Las perdidas son de un valor ecológico incalculable, con la devastación de pinares, castaños, nogales, cerezos, encinas... árboles centenarios.
Aunque la perdida mas grande, es de valor sentimental, ya que fueron nuestro abuelos los que plantaron y cuidaron estos árboles con sus manos y su esfuerzo, sus raíces quedaran ocultas y con ellas, su historia, que son parte de nuestros recuerdos.

Cuidemos nuestros montes!!!
Los accidentes se pueden evitar, las malas intenciones, NO.

1 comentario:

Calvocompelo dijo...

Lo malo es eso, que son hechos malintencionados. En fin.